Reelección de Dilma Rousseff: la lucha continúa Revisat per Revista Treball a . El significado de la reelección de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil el 26 de octubre pasado significa la derrota de los “rentistas”, de los medios y de El significado de la reelección de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil el 26 de octubre pasado significa la derrota de los “rentistas”, de los medios y de Rating: 0
Esteu aquí: Home » Internacional » Reelección de Dilma Rousseff: la lucha continúa

Reelección de Dilma Rousseff: la lucha continúa

Reelección de Dilma Rousseff: la lucha continúa

El significado de la reelección de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil el 26 de octubre pasado significa la derrota de los “rentistas”, de los medios y de los conservadores nacionales en general, y también la derrota de aquellos que en el exterior apostaban al retorno de las políticas del “Estado mínimo”, privatizaciones y flexibilización de los derechos laborales. El “mercado internacional” hinchaba por la victoria de los que defendían en la campaña la inserción brasileña en las cadenas productivas internacionales, es decir, la subordinación de nuestra economía a los intereses de las empresas multinacionales, implicando más apertura comercial, políticas de austeridad o protección a los inversores, entre otros flagelos neoliberales. Una prueba de ello fue la opinión de la revista británica The Economist defendiendo el voto por el candidato de la oposición Aécio Neves, una semana antes de las elecciones.

La candidatura de la presidenta Dilma Rousseff fue desnudando a los ojos del electorado qué estaba por detrás del discurso de “cambio de verdad” del candidato Aécio Neves: bajar la inflación al costo de tener una política de altas tasas de interés, desempleo, el fin de las políticas de valorización salarial, la reducción del papel de los bancos públicos, el fin de la política de subsidios al programa de vivienda “Mi casa, mi vida”, entre otros temas importantes para el pueblo brasileño.

La candidatura de Dilma Rousseff fue creciendo y consolidándose. Además de defender el legado de los gobiernos del PT, altamente inclusivo, de protección de los empleos, salarios y de igualdad de oportunidades para todos los brasileños, Dilma Rousseff presentó un conjunto de nuevas propuestas para mejorar la vida de las personas, de combate a la impunidad y a la corrupción, de combate a la inflación, de mejora de la salud, de la educación y de la seguridad pública. Asimismo, otros sectores de la izquierda, intelectuales, movimientos sociales, que en un primer momento no estuvieron con Dilma, en esta segunda vuelta asumieron claramente el voto, contra el retroceso que significaría la victoria de Aécio Neves. Así llegábamos, en vísperas de las elecciones, con la candidatura Dilma Rousseff en clara ascensión.

El gobierno de Dilma Rousseff, así como los de Lula, fue el que más medidas de combate a la corrupción tomó en la historia del país.

Fue entonces cuando, a menos de 72 horas de la votación, ocurre el intento de golpe mediático. Una revista semanal trae en la portada una supuesta declaración sin NINGUNA comprobación, de que Dilma y Lula estarían implicados en el esquema de corrupción de Petrobras. Para completar el intento de golpe, la mañana del domingo mismo de las elecciones circularon notas en sitios web fake que imitaban las páginas virtuales de un periódico de repercusión nacional, de que el delator habría sido “eliminado” por el PT… Puede parecer una historia de ficción, una telenovela, como dijo un senador amigo de un país vecino sobre las elecciones brasileñas. Pero fue así.

Evidentemente, Dilma Rousseff reaccionó públicamente con fuerte indignación a esas falsas acusaciones, además de recurrir a la Justicia Electoral. El gobierno de Dilma Rousseff, así como los de Lula, fue el que más medidas de combate a la corrupción tomó en la historia del país, al igual que jamás dejaron encajonar cualquier denuncia de corrupción y siempre aseguraron la independencia de los órganos de investigación, policiales o judiciales (al contrario de los gobiernos del PSDB, a nivel nacional o estadual).

Votaron 112.683.870 electores: Dilma Rousseff obtuvo 54.501.118 votos (51,64%), Aécio Neves 51.041.155 votos (48,36%); blancos y nulos, 7.140.000 (5,34%) y abstenciones 30.137.000 (21,10%). En la Cámara de Diputados, el PT sigue como primera fuerza, aunque redujo su bloque de 88 a 70 diputados. Se destaca, además, en la Cámara, el crecimiento de grupos conservadores relacionados al bloque religioso, al bloque ruralista y a sectores de la extrema derecha (expolicías y exmilitares), así como el crecimiento de la fragmentación: eran 22 partidos en 2010, tendremos ahora 28 partidos representados en la Cámara de Diputados. En el Senado Federal, el PT sigue con 13 escaños (uno menos que en 2010).  El PT eligió además a 5 gobernadores: Acre (reelecto), Bahía (reelecto), Ceará, Minas Gerais y Piauí.

Al final, el pueblo brasileño triunfó. Los festejos de la victoria invadieron la madrugada del lunes, cuando Brasil amaneció con Dilma presidenta de nuevo ¡con la fuerza del pueblo! Muchos retos se nos plantean por delante, muchos de ellos similares a los de los pueblos latinoamericanos de esta parte del mundo, América Latina y el Caribe, que vienen dando al mundo un significativo ejemplo de solidaridad, inclusión social y oportunidades para todos. Por eso, compañeros y compañeras, decimos: ¡la lucha continúa!

Autor/Autora

Mónica Valente

Secretària de Relacions Internacionals del PT

Articles publicats : 1

Deixa el teu comentari

Scroll to top